Comer mucho en la noche
Un
problema que sufren tanto adultos como jóvenes es no poder dormir o
tener pesadillas si la cena fue una bomba para el organismo. Las cenas
ricas en grasas como embutidos, quesos, salsas y frituras producen
acidez estomacal. Las especias y acostarse inmediatamente después de
cenar puede hacer que el ácido del estómago suba con mayor facilidad al
esófago y provoque ardor y náuseas. Lo más adecuado es cenar una
ensalada o verduras con yogurt y queso fresco.
Posponer el sueño

Según
el Departamento de Psicología Clínica y de la Salud de la Universidad
de Utrecht en Holanda, esta nueva costumbre hecha por muchos de nosotros
es conocida como Bedtime Procrastination, en la que posponemos
nuestra hora de dormir porque simplemente nos da flojera levantarnos
del sillón y comenzar nuestro ritual para ir a la cama, lo que al final
hace que nos vayamos a la cama demasiado tarde y termina restándonos
horas de sueño.
Tener el celular demasiado cerca o verlo antes de dormir

Aléjalo
de ti lo más que puedas y compra un despertador si te cuesta trabajo
levantarte, puesto que, según un estudio de la Universidad Wayne State
de Estados Unidos, las radiaciones que emiten los teléfonos celulares
pueden causar dolores de cabeza, cambios de humor, confusión e irrupción
de los patrones vitales del sueño. Las personas que duermen con el
teléfono móvil al lado tardan más en dormirse y pasan menos tiempo en un
sueño profundo.
La autoexigencia

Según
el doctor Estivill, experto en problemas de sueño, dormir mal siempre
se debe a algo como acumular estrés, ansiedad o tensión. Al llegar la
noche es muy difícil que el cerebro se desconecte de todos esos pensamientos y
nos es muy difícil conciliar el sueño. Según el doctor, no siempre se
debe a un trabajo exigente sino la forma de ser de alguien, con un
carácter demasiado cumplidor y autoexigente.
Dormir en el día

Nuestro
cerebro está programado para dormir de noche, por lo que cambiar este
hábito e intentar dormir en el día, puede hacer que todo entre en
desbalance. La melatonina aparece durante la noche, por lo que “el sueño
diurno es menos reparador y más fraccionado”, según el doctor Estivil.
El diario semanal Proveedings of the National Academy of Sciences dice que “dormir durante el día altera el ritmo de un tercio de los genes”, incluso más que la falta de sueño.
Romper nuestra rutina

El
lugar común que escuchamos sobre el anhelo de romper la rutina diaria
no parece tan divertido cuando sabemos lo que le hace a nuestro sueño.
En realidad, tener el mismo horario para acostarnos y levantarnos nos
hace ser más estables y mantener una constante en nuestro ritmo natural.
Tomar cafeína

Muchos
creemos que la cafeína no nos causa ningún malestar, pero en realidad
nunca deberíamos ingerir esta sustancia después de mediodía. La cafeína
es la responsable de despertar a la mitad de la noche o dormir con
inquietud. Muchos alimentos contienen cafeína, como el cacao, helados,
dulces, suplementos para perder peso, té, refrescos, bebidas energéticas
y, por supuesto, el café.
Una siesta de más de media hora

Dormir
20 minutos después de comer es reparador y ayuda a conciliar el sueño
mejor por la noche. Una siesta ayuda a relajarte y estar alerta durante
el día. Pero si dormimos más de 20 ó 30 minutos, el impacto será
negativo y nos será más difícil conciliar el sueño nocturno.
Hacer ejercicio
El
entrenamiento diario necesita recuperar las fuerzas y muchas veces lo
hacemos a través del sueño; sin embargo, como una recomendación de su
programa, Josh Holland, el entrenador de celebridades, declaró que “es
importante no practicar ejercicio y sudar poco tiempo antes de
acostarnos, ya que lo único que conseguiremos es que nos cueste más
conciliar el sueño”.
Dejar una luz encendida
Aunque esta sea muy tenue, una luz brillante
puede evitar la producción adecuada de melatonina. Debemos apagar todas
las pantallas y desenchufar todos los aparatos al menos una hora antes
ir a la cama. En lugar de quedarnos viendo la televisión o Facebook, es
mejor leer o meditar. La luz es la indicación que el cerebro recibe para despertar.
